¡No todas las manchas en los dientes son caries! ¿Sabes qué es una Hipoplasia dental?

¡No todas las manchas en los dientes son caries! ¿Sabes qué es una Hipoplasia dental?

Cada día a la consulta dental acuden más pacientes con hipoplasia dental, la cual es tratada en su mayoría sin conocerse su etiología.

Son muchas las afecciones que pueden alterar el desarrollo del esmalte, pueden ser genéticas o ambientales.

La amelogénesis imperfecta es una manifestación de una alteración genética, mientras que entre las muchas causas ambientales se encuentra la enfermedad renal.
La hipoplasia del esmalte (EH) es un defecto del esmalte de los dientes que hace que los dientes tengan menos cantidad de esmalte de lo normal. El esmalte que falta generalmente se localiza en pequeñas abolladuras, en surcos u hoyos en la superficie externa del diente afectado. Esto hace que la superficie del diente sea muy áspera, y que los defectos a menudo destaquen porque son de color marrón o amarillo. En casos extremos, el esmalte de los dientes se pierde completamente, haciendo que el diente afectado acabe deforme o anormalmente pequeño.
Dependiendo de la gravedad de la hipoplasia se manifestará de diversas formas, por ejemplo en caso de que este defecto sea leve aparecerán pequeñas manchas de color blanquecino así como también pequeñas fosas o manchas de color café que afectarán a la estética dental del paciente.
Los tratamientos varian según la gravedad y severidad de la mancha. En Smiel design su Clínica Dental, el dentista especialista en estética dental suele usar una técnica llamada microabrasión dental para los casos más leves. En casos graves con mayor cantidad de manchas indicamos el tratamiento restaurador con resinas y si el caso es más grave se corrige mediante carillas dentales.

Para solucionar este problema tenemos a nuestra disposición la alternativa del blanqueamiento dental puesto que a través de este sencillo proceso conseguiremos eliminar las manchas localizadas en el esmalte dental, siendo de esta forma una solución eficaz.

¿Qué me está pasando si tengo la lengua blanca?

¿Qué me está pasando si tengo la lengua blanca?

La lengua puede ser el reflejo de cualquier cantidad de enfermedades, por eso es importante echarle un vistazo cada vez que nos aseamos e ir al odontólogo si observamos alguna alteración en cuanto su color o forma.
Por lo general, el color de la lengua se asocia a nuestra digestión, a nuestro estómago y a nuestro hígado. La aparición de llagas o aftas en la misma, nos habla también de un sistema inmunológico debilitado, ahí donde sería necesario elevar nuestras defensas naturales.
Por ejemplo, si sentimos la lengua como pastosa, con una tonalidad blanca y con un extraño sabor, es algo muy común en nuestro día a día. Pero también es signo de que hay algo que hemos de cuidar en nuestro organismo: tal vez no te estés alimentando bien, tengas un problema estomacal o no la estés higienizando correctamente.
Si observas algún cambio en la forma o el color de tu lengua o desconoces como higienizarla correctamente, agenda ya tú cita en Smile Design Su Clínica dental.

VIH/SIDA: La boca puede ser el primer indicador de la infección por el virus del sida

VIH/SIDA: La boca puede ser el primer indicador de la infección por el virus del sida

Muchos de los signos y síntomas típicos de infección por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) aparecen por primera vez en la boca y, a menudo, es el profesional de la salud bucodental el primero en notar estos cambios.

La boca puede ser la primera parte de su cuerpo en mostrar signos de la infección por VIH; así, infecciones oportunistas, como la candidiasis (aftas), a veces son el primer indicador de que el sistema inmunológico no está funcionando adecuadamente y pueden ser un indicador de cómo el VIH está afectando su cuerpo. Por ello, los profesionales de la salud oral desempeñan un importante papel tanto en la salud bucal como en el bienestar general de estos pacientes que no puede subestimarse.

Cualquier persona puede tener problemas de salud oral, pero la enfermedad del VIH puede hacerlo más susceptible a: verrugas orales, que también pueden progresar a cáncer oral; aftas o llagas en la boca; caries, y enfermedad de las encías (periodontitis y gingivitis)

Además, las infecciones bacterianas que comienzan en la boca, como la caries, pueden llegar a ser más graves y, si no se tratan, se pueden extender por el torrente sanguíneo y dañar el corazón y otros órganos. Esto es particularmente peligroso para las personas que viven con el VIH o el sida, que además pueden experimentar sequedad en la boca, lo que aumenta el riesgo de caries y puede hacer que sea difícil masticar, comer, tragar e incluso hablar incluso difícil. Algunos medicamentos para el VIH pueden causar resequedad en la boca.
Según algunos estudios, más del 90% de los pacientes con VIH tienen por lo menos una manifestación oral relacionada con el virus durante el curso de su enfermedad.